Cuando un niño juega, el juego no es sólo una distracción. Cuando los adultos juegan a las cartas o al tenis, buscan la relajación: jugar es lo contrario de trabajar. Para el niño, jugar es una forma de trabajar su mente y ejercitar su fuerza. Jugar es una actividad normal para el niño, es un elemento esencial para su desarrollo. desarrolla la imaginación Es su creatividad: experimenta una actividad que le pertenece al expresar sus reacciones, sus emociones. Cuando Lisa regaña a su muñeca por mojarse las bragas, probablemente imita la severidad de sus padres. Axel se asustó mucho porque un coche patinó delante del suyo: durante varios días, “repitió” este accidente con sus pequeños coches. Sarah se divirtió mucho en la feria de la escuela; con sus peluches, hizo las actividades y juegos que le gustaban especialmente. Es importante que el niño tenga tiempo para estos juegos libres y espontáneos; no necesita estar constantemente ocupado con actividades que pueden parecer más útiles o con juguetes sofisticados.