Todos los electrodomésticos a la venta, como los hornos eléctricos, deben tener una etiqueta energética. Esta etiqueta indica la potencia del horno en una escala de la A a la G: La A indica la más alta eficiencia energética y G la más baja, el consumo de energía del horno expresado en kW por hora, el tipo de horno y su volumen, pequeño, mediano o grande, del que también depende el consumo de energía.